La gente tóxica, camina con la mentalidad de «eso es una pérdida de tiempo» o «para qué voy a hacer eso» o «no merece la pena» o «esto es complicarse la vida», y otros muchos sucedáneos más de este estilo y, precisamente eso es lo que sucede en su vida, no consiguen lo que quieren, consiguen lo que son y lo peor es que acaban casi siempre solos o solas lanzando el problema de sus males a lo primero que les viene a la mente.

